Desde Uruguay, Peyote Asesino regresa con: 'Serial'

Actualizado: 9 abr


Foto cortesìa de Peyote Asesino
Foto cortesìa de Peyote Asesino

La cronología dice que Peyote Asesino, mezcla de rock y rap y otras cuestiones, nació en Montevideo en 1994, con el bagaje que le daba a sus integrantes el ser hijos de exiliados, y con una fuerte influencia mexicana.


Han pasado más de 23 años para que la banda regresara al estudio. Sin duda, el mundo ya no es el mismo desde entonces y los miembros de Peyote Asesino tampoco. Aquellos hijos de exiliados que se criaron en México y se juntaron en los años 90 para hacer una banda, hoy son adultos con recorridos extensos. Carlos es economista grado 5, Santullo es master en periodismo y una opinión resonante en los medios, Juan es productor artístico de decenas de proyectos y músico de Bajofondo, Pepe es uno de los grandes bateristas de Uruguay, Daniel vivió años en México y España haciendo música y volvió a Uruguay tocando cada vez mejor.


Además, Matías Rada, primero en vivo y ahora en el disco, guitarra y coros y Bruno Tortorella en los teclados y sintetizadores; se sumaron al proyecto.


Desde sus inicios Peyote Asesino tomó influencias de la cultura urbana, usándolas para crear un objeto de arte único. El metal, el trap, el hip hop, las referencias a la música con identidad local y folklórica son herramientas para crear una pintura abstracta, densa y de colores saturados. El Peyote Asesino es contradictorio y catártico. Por momentos extremo, por momentos juguetón es una montaña rusa de sensaciones y estados de ánimo.



Serial es el tercer álbum de de Peyote Asesino y el primero que editan tras 23 años de ausencia. Está disponible ya en todas las plataformas digitales.

Lanzaron su primer disco, homónimo, en 1995 después de ganar un concurso de televisión; y el segundo, Terraja, en 1998, ya con la producción de Gustavo Santaolalla y la grabación soñada en Los Ángeles.


Serial fue producido por Juan Campodónico, grabado y mezclado por Julio Berta, y masterizado por Ted Jensen, legendario ingeniero estadounidense conocido por haber masterizado álbumes como Hotel California de The Eagles, American Idiot de Green Day o Come Away with Me de Norah Jones.


El álbum fue compuesto a lo largo de un período de dos años y cuenta con 10 canciones. Fue un proceso de trabajo lento y largo, que tiene como posible punto de partida aquel demo de Bailando samba lanzado en 2017. Después, la luz que alumbró el camino del álbum fue Vos no me llamaste, que hizo que los cinco entendieran que ahí, en esa manifestación, estaba la voz del Peyote Asesino. La que reconocían, la que era igual pero evolucionada, distinta.



«Este trabajo resume muy bien la maduración artística del grupo. Se nota en todo, en la música, en las letras. Creo que es el mejor de los tres álbumes que ha sacado Peyote». comentó entusiasmado Gustavo Santaolalla (productor de Terraja en 1997).

Sobre el proceso creativo del grupo, Juan Campodónico recuerda: «Nos fue difícil volver a encontrar esa personalidad musical que tiene Peyote, desafiante, visceral, radical y graciosa a la vez; que no es la de ninguno de nosotros individualmente. Creo que logramos encontrar una estética que no desentona con la original, pero que al mismo tiempo es una cosa hecha por gente mucho más grande en otro momento de su vida y en otro momento del mundo».



«No es sencillo crear un tema de Peyote» — complementó Fernando Santullo —: «No hay una formula precisa pero en algún momento nos damos cuenta de que es una canción de Peyote. Con estos temas eso fue lo que pasó. Son resultado de haber recuperado los roles que teníamos, con intenciones algo distintas».


A propósito de las letras Carlos Casacuberta señaló: «Entramos con Fernando en una zona donde nos tirábamos palabras venidas de un lugar extraño donde se juntan nuestros abuelos, el fútbol de calle, las razzias, la adolescencia. Primero de a poco, luego de forma más franca, fuimos volviendo a oír la voz del Peyote».


Para Pepe Canedo el disco es: «Un lindo reencuentro artístico y un espacio en donde puedo expresar lo que más me gusta y amo en la música, un lugar en donde sigo aprendiendo, aportando y disfrutando de otro lenguaje musical». — Por su parte, Daniel Benia bromeó diciendo —: «Hay que empezar a trabajar ya en el siguiente disco porque 25 años ahora parecen mucho tiempo pero se pasan volando y si nos relajamos, en 2043 van venir los apurones».



Acà les dejamos nuestra charla completa con Fernando Santullo:


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